No he vuelto a ir
a ver Mirian desde la última vez que lo conté aquí, hace un par de semanas.
Algunos asuntos domésticos inesperados
me lo han impedido.
Y menos mal que no
fui, pues me hubiera dado un largo paseo en vano. Acabo de saber, por Rosa, que me ha llamado hace un rato a casa, que han trasladado
a Mirian a otro hospital de Ginebra. No sé mucho más,
excepto que parece ser un hospital psiquiátrico, y que es por tanto posible que
las horas de visita sean muy limitadas a partir de ahora.
Yo quisiera no
estar tan enfadada, pero no lo consigo. Aun tengo que saber que hay realmente detrás de
esa decisión, pero lo que intuyo no me gusta nada. Parece que las recientes reacciones agresivas
de Mirian, y la falta de acción y de respuesta ante las presiones del hospital para que la familia la trasladara a
otro sitio, han debido dar a su administradores la excusa adecuada para ordenar su traslado
inmediato a otro "centro más
adecuado a su estado".
Yo no soy su médico,
ni su familia. Realmente ni la conocía antes de su accidente. Pero no puedo
dejar de creer que ella está siendo tan agresiva porque no está conforme con lo
que está pasando. Y apostaría que si se la llevaran a su casa, rodeada de gente
cercana, cariño y cuidados, su
agresividad quizá desaparecería, o al menos disminuiría bastante.
Ya sé que la
familia quiere los mejores cuidados médicos para Mirian, y que en Bolivia quizá
no haya ni medios ni especialistas tan buenos como en Europa. Y también sé que
lo ellos querrían es poder vivir y
trabajar aquí, para poder ofrecérselos. Pero mucho me temo que uno no siempre
tiene lo que quiere, y que a veces en lugar de luchar para conseguir lo imposible
es mejor aceptar la realidad y tirar p'alante de la mejor manera posible con lo
que hay. Ignoro cual será esa mejor manera posible para ellos, y tampoco me
corresponde decidirla, pero desde luego no con Mirian ingresada en un psiquiátrico
de Ginebra, medicada y con dos horas de
visita diarias.
En fin! No sé cómo
ni cuándo, ni que podré hacer yo a partir de ahora, pero desde luego intentaré
hablar con la familia y volver a visitar a Mirian lo antes posible, si es que me dejan. Posiblemente el nuevo hospital me quede algo más
cerca y sea mucho más cómodo para mí..Aunque yo desde luego preferiría no
volver a verla nunca si con ello pudiera sacarla de ahí y llevarla lejos, muy
lejos...!
Me temo que hoy no tengo
ganas ni de poner fotos ni de escribir nada más.
Espero que pronto logre ver a
Mirian y que mi próximo post pueda tener un tono más alegre... ojalá así sea!