Sobre este blog

En casos extremos algunas almas se pierden durante un tiempo en un estado de coma o estado vegetativo, mundo fascinante y desconocido que me gustaría poder dar a conocer aquí. A través de una historia real, llena de esperanza, y de un libro.
Algunas personas consiguen despertar del coma, otras no. Pero me consta que, independientemente del desenlace, utilizando
el "coma work" que describe el libro, al menos se las puede ir a buscar y llegar a comunicarse con ellas.

domingo, 6 de mayo de 2012

Coma y POP (Process Oriented Psicology)

Este último fin de semana del mes abril he tenido el placer y el honor de asistir a la conferencia internacional IAPOP 2012, celebrada en Zurich. Todo ello se lo debo a mi amiga Ursula Jean, quien trabaja en process work en Zurich desde hace varios años. Además de ayudarme con Mirian durante todo este tiempo, ella me ha invitado a asistir a esta conferencia y me ha acogido en su casa de Zurich calurosamente.

Process Work, o el Trabajo de Procesos, es el marco teórico del Coma Work, una nueva visión del coma que existe ya hace muchos años. Visión algo vanguardista, que yo he descubierto casualmente hace un par de años, que he aplicado con Mirian y que he intentado dar a conocer a través de este blog como he podido. Pero además de sus aplicaciones en el mundo del coma, el process work ofrece actualmente  mucho más. Se ha convertido, con el tiempo, en una  visión innovadora de la Psicoterapia, la Resolución de Conflictos y la Mediación. Hoy en día se utiliza en todo el mundo para trabajar con instituciones, empresas, grupos  o comunidades  en las que exista cualquier tipo de conflicto o tensión social. Fundado en 1982 por Arnold Mindell y sus colegas, el Process Work cumple ahora sus 30 años y está más de actualidad que nunca, dado el clima y los retos que se están planteando en muchos lugares del mundo y en muchos aspectos.

Esta conferencia internacional IAPOP 2012 ( http://www.iapop-conference.org/index.php/en )  ha reunido a muchos de sus miembros  y a otras figuras internacionales bajo el lema: " Global Burn-out? Conflict, crisis and change". Con el objetivo de definir y proponer métodos sostenibles que ayuden a gestionar los procesos  de transformación necesarios en el mundo actual. Yo, a pesar de no pertenecer realmente a ese entorno y a carecer de las bases teóricas de la POP, me he emocionado varias veces escuchando a gente contar sus experiencias con situaciones de tremendo conflicto en Croacia, Palestina, Grecia o Filipinas. Además he aprendido muchas cosas, he podido conocer personalmente a personas magnificas (Arnold y Amy Mindell, Pierre Morin, Carol Zhaner y otros)  y me he rencontrado con otros conocidos (Jean-Claude y  Arlene Audergon,  Ursula Jean) .

viernes, 20 de abril de 2012

Pocas novedades, nuevas experiencias


Ayer visité de nuevo a Mirian, tras un par de semanas sin verla durante las vacaciones escolares. La encontré en su habitación, con su madre. Estaba vestida, bien peinada  y sentada en su silla, con una posición bastante erguida. La tele estaba apagada, pues ambas acababan de llegar de un pargo paseo por el jardín, a pesar de la lluvia.

Nada más verme me cogió la mano y me dijo, en francés, que si podía echarla en su cama. Sigue teniendo la manía, que resulta cada vez mas agotadora para su madre, de pedir constantemente o bien que la echen o bien que le quiten el pañal. ¡Es como un disco rayado!

 Le expliqué que yo no podía ayudarla, puesto que no era enfermera. Y que además a ella le venía bien estar sentada para mejorar su tonicidad muscular. Te escucha atenta, lo entiende,  se conforma, asiente con la cabeza, dice "bueno"... pero vuelve a la carga en pocos segundos.  

En esto llegaron dos enfermeras, y su madre y yo nos salimos de la habitación. Aproveché para enterarme de las novedades. No ha habido muchas, pues durante las épocas de vacaciones (y los fines de semana) el nivel de actividad en general en los hospitales se resiente bastante. En resumen, sigue comiendo muy bien y están pensando en cerrarle ya la vía definitivamente. Aunque aun buscan que sienta más ganas de tomar líquidos de manera natural (sed),  sin tener que estar insistiendo para que beba. No ha aparecido ningún síntoma de agresividad y la medicación se la están reduciendo bastante en ese sentido. 

domingo, 25 de marzo de 2012

Primer día de una nueva primavera

En mi última visita, uno de esos preciosos primeros días de una nueva primavera, me encontré la habitación de Mirian vacía.

Sí estaba la tele encendida, en un canal de televisión española, y como yo no sabía cuánto tiempo estaría fuera, dependiendo de si estaba en alguna terapia, en el baño, en algún examen médico o simplemente dando un paseo, llamé a su madre al móvil. Ella respondió enseguida y me dijo que estaban tranquilamente dando un paseo por el jardín, así que fui a su encuentro para no perder tiempo. 

El jardín de este nuevo hospital es enorme, hay muchos senderos y muchos bancos de muchos colores por todas partes. Era un día soleado, ya empezaban a salir bastantes flores y en medio había un gran estanque donde no solo se veían peces y patos, sino también una enorme tortuga que tomaba el sol tranquilamente encima de una roca. Las encontré enseguida. Además de ver a Mirian guapa, con el pelo limpio y bien peinado, enseguida me di cuenta de que ese día estaba de buen humor, incluso charlatana. Tal y como era ella habitualmente hace tan solo unos meses.

Terminamos el paseo, les enseñé la tortuga,  y algunos minutos después volvimos a la habitación, pues según su madre se acercaba la hora de su sesión de fisioterapia. 

sábado, 10 de marzo de 2012

Más mágicas coincidencias y nuevas esperanzas

Ayer volví a ver a Mirian  en el nuevo centro hospitalario donde la han trasladado recientemente. Pero no solo éso: ayer también vi, allí mismo, a una mujer excepcional con la que estuve charlando un buen rato.  

En la entrada anterior a ésta "Un cambio inesperado", conté cómo acudí hace una par de semanas a una reunión un tanto especial. Alentada por mi curiosidad tras leer un libro llamado "Estados Alterados de Conciencia", libro que vi expuesto en una librería, compré y leí. Libro que resultó estar escrito por dos personas que viven en Ginebra y que organizan este tipo de reuniones periódicamente. A ellas acuden personas de toda edad y condición, y allí comparten experiencias  vividas y relacionadas con distintos tipos de estados alterados de consciencia. Allí, en mi primera reunión, coincidí con  una mujer que, como yo, iba por primera vez y más por curiosidad que por otra cosa. Creo que ambas estábamos algo intimidadas y sorprendidas al escuchar unas experiencias un tanto "diferentes", que ninguna de nosotras habíamos experimentado nunca. Ella, valientemente, se atrevió a intervenir en un momento dado. Contó que es argentina, médico, y que ejerce en Ginebra desde hace varios años tras haber trabajado otros tantos en EEUU, muy ligada al mundo de los cuidados paliativos. Yo, tras escucharla,  me animé a hablar de Mirian y del coma. Ella se tuvo que ir antes de terminar la reunión, pero no lo hizo sin antes darme su tarjeta y pedirme que la contactara en privado.  Este encuentro ocurría precisamente el mismo día que  trasladaban a Mirian al nuevo hospital, aunque yo entonces no lo sabía. De hecho yo me enteré de la sorprendente noticia del traslado al llegar a casa justo después de la reunión, ya bastante tarde. A través de un mensaje que la hermana de Mirian había dejado en mi contestador, informándome del traslado e indicándome el número de habitación y el nombre del hospital.

sábado, 25 de febrero de 2012

Un cambio inesperado

Ayer viernes volví a ver a Mirian, y a su madre. Y desde la última vez ha habido algunos cambios, tan inesperados como positivos.

Antes de empezar diré que el jueves por la noche yo llegué bastante tarde a casa. Acudí a mi primera reunión con Noesis, un grupo de personas que se reúne una vez al mes, en Ginebra, para compartir experiencias. En la mayoría de los casos son experiencias relacionadas de alguna forma con  la muerte. Yo les conocí a través de un libro llamado "Estados alterados de Consciencia", que un buen dia vi y me compré, sin más, deambulando por FNAC. Al leerlo y saber que sus autores viven en Ginebra, y que han formado este grupo que me pillaba tan cerca, me fui por allí a meter mi curiosa nariz. La reunión fue muy interesante y duró más de 3 horas. No voy a contar nada de lo que se contó allí, sencillamente porque pertenece a la intimidad de la gente. Si diré que había unas 25 personas de toda edad, sexo y condición. Gente de lo más normal, contando cosas increíbles que en algunos casos habían callado durante años y no habían compartido ni con su entorno habitual más cercano.  Me impresionó mucho de lo que allí se dijo, y también la calidad de la escucha. Allí hablaba el que quería y cuando quería, sin moderador, y todo el mucho escuchaba al que hablaba con auténtica atención.  ¡Ojalá en las miles de reuniones de trabajo que se hacen a diario en todo el mundo se escuchara con una calidad en la atención la cuarta parte de buena que la que allí existía!! 

lunes, 6 de febrero de 2012

Una visita sin más

El viernes volví a visitar a Mirian, y esta vez me la encontré en su habitación pero no echada en su  cama y en pijama sino ya vestida, calzada y sentada en su silla de ruedas, enfrente de la tele encendida.No había nadie más allí, excepto un hombre que hacia la limpieza y que me pidió esperar fuera hasta que se secara el suelo. 
Cuando el suelo estuvo seco me acerqué, apagué la tele sin preguntar, me senté a su lado y pregunté por las últimas novedades. Mirian me respondió en francés,  hablando menos claro que de costumbre  y pareciéndome un tanto apagada y desganada. Incluso su mirada me pareció mucho menos viva que antes. No sé si es su estado de ánimo actual, el efecto de la medicación o ambas cosas.




Intente darle conversación, pero fue mas difícil que nunca. Ella seguía hablándome en francés, y pidiéndome insistentemente que la echara en la cama. Le expliqué que yo no era enfermera y que no podía hacerlo sin su permiso y ayuda, así que iba a tener que esperarse. Aunque ella afirmaba con la cabeza y decía "d'accord" mansamente, al poco rato volvía a la carga.